Palabra de Vida

“Que no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lc.22, 42)

Estas son las palabras de Jesús en el Monte de los Olivos cuando el futuro sólo le depara dolor y tristeza, cuando no puede compreder las intenciones de su Padre al hacerlo pasar por esa prueba, se abandona a la fe, a la certeza de que la voluntad de Dios es el mejor camino.

En estos tiempos de inestabilidad económica y futuro incierto, sigamos su ejemplo y sometamonos con fe a la voluntad de Dios que es la correcta y unámonos en oración para pedir fe y fortaleza. Rogemoles al Espiritu Santo que nos llene de su gracia como llenó a nuestro Señor en el momento de la prueba.

Padre: que sea tu voluntad y no la nuestra. Llena nuestra vida de fe, amor y properidad en esta Navidad cuando recordamos el nacimiento de nuestro Salvador. Que sepamos con certeza que todo por muy oscuro que ahora parezca va a estar bien porque esa es “tu voluntad.” Amén.

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